Tipos de terapia
En la actualidad, la vida sexual ha ido cobrando cada vez mayor importancia en el individuo; por ello, cualquier desajuste puede provocar verdadero dolor psíquico. Se ha constatado que, aproximadamente, el 50% de la población padece algún tipo de disfunción sexual. Las más frecuentes son: impotencia, frigidez, eyaculación precoz o retardada, falta de deseo sexual, disparéunia, vaginismo, anorgasmia, fobias sexuales, problemas con la identidad sexual (homosexualidad).
Los mencionados desórdenes, a menudo, están asociados a factores emocionales (inhibiciones, vergüenzas), conductuales (ideas preestablecidas, desinformación) o tienen que ver con otros trastornos físicos o psíquicos (diabetes, depresión).
La terapia sexual tiene como principal objetivo el alivio sintomático y mejorar el funcionamiento en la pareja.